LA RELACIÓN ENTRE LOS ILUSTRES “MACIÁ” DEL HABANA YACHT CLUB (HYC) por Luis Mejer

LA RELACIÓN ENTRE LOS ILUSTRES “MACIÁ” DEL HABANA YACHT CLUB (HYC), Y LA VISITA DEL FAMOSO REVERENDO ARZOBISPO FULTON J. SHEEN A LA HABANA. (Fotos de la familia Maciá cortesía de Betty y Elena Maciá del álbum de Mirta Fernández de Maciá, traído de Cuba).

ALBERTO MACIÁ Y KINDELÁN, REMERO DEL HYC – Era la década de los años ’50 en La Habana, y uno de los 4 hijos varones del viejo Fico Maciá, Sr., y su esposa Bárbara “Babí” Kindelán, el remero del HYC, Alberto Maciá, se comprometía con Mirta Fernández Salazar, de una familia ganadera oriunda de Santiago de Cuba, pero trasladados para la capital. El compromiso vendría con una gran boda planeada en la Catedral de La Habana. Entre los otros cinco hermanos de Alberto Maciá, tres también eran varones, Fico, Jr., Chicho y Enrique, y todos de naturaleza campechana. A los Maciá se les veían amenudo en el HYC haciendo deportes, o rodeados de amigos en la barras.



TIRSO DEL JUNCO Y LAS OLIMPIADAS DEL ‘48 - Alberto Maciá había remado para el HABANA YACHT CLUB, habiendo participado, entre otras, en las regatas “Senior” en Varadero para la COPA CUBA en 1948, y ese mismo año, también en las eliminatorias olímpicas, en una canoa con Tirso del Junco de timonel. Pero en ese año olímpico de 1948, había sido el equipo del HABANA BILTMORE YACHT AND COUNTRY CLUB (HBYCC) el que había ganado las eliminatorias, y había ido a las Olimpiadas en Londres representando a Cuba.

Curiosamente, en un despliegue de verdadero “sportmanship”, el HBYCC había reclutado a Tirso del Junco del HYC, entonces considerado el mejor timonel de esa época en Cuba, para que fuera el timonel en su canoa olímpica histórica, que incluiría entre los cuatro “Biltmoristas” remeros a los dos “Hermanos Puig”, Ñongo y Rino, que trece años más tarde darían su vida y libertad cuando la República dejó de existir en una vorágine comunista.

EL ARZOBISPO FULTON J. SHEEN – Una de las mas notables e intrigantes personalidades de los EEUU que visitarían a La Habana en esa época, fue el renombrado prelado, “The Most Reverand and Venerable Archbishop Fulton J. Sheen”, un sacerdote carismático, que además de haber sido un académico, educador, y orador anticomunista apasionado, había sido consagrado como Obispo en 1951, y mas tarde en los años ’60, como Arzobispo, apoyado por el Papa Pablo VI. Su innovador apostolado en televisión le había ganado un premio Emmy, como “The Most Outstanding TV Personality”, por su popular serie “Life is Worth Living” con mas de 30 millones de oyentes.

En esa época, Bishop Sheen solía ir de vacaciones a Cuba, a la playa de Varadero, y ahí se hospedaba en la casa de Manolo Fernández y su esposa Mamie Salazar, los padres de Mirta. La conexión había venido a través de la secretaria del Obispo, Consuelo, que era cubana y conocía a Manolo, y así se desarrolló una estrecha amistad entre el Obispo y la familia Fernández Salazar de Cuba. Cuando Bishop Sheen se enteró de la próxima boda entre Mirta y Alberto, él mismo se ofreció para presidirla en La Habana.

BODA EN LA CATEDRAL DE LA HABANA – Enfrentados con la gran noticia de que el renombrado Obispo Sheen, ahora su amigo íntimo, oficiaría el matrimonio de su hija Mirta con el popular remero del HYC, Alberto Maciá, los padres de Mirta decidieron cambiar el templo designado para la ocasión, y escogieron en vez, “La Catedral de La Habana”, un lugar más apropiado para un personaje de tan alto rango como Bishop Sheen, un dignatario que con anterioridad había comentado sobre su impresión de Cuba; “I HAVE FOUND IN CUBA THE BEST OF THE OLD WORLD IN THE NEW WORLD” (He encontrado en Cuba lo mejor del viejo mundo en el nuevo mundo). El gran evento tomaría lugar el 4 de Mayo, 1957, con la asistencia de lo mejor de La Habana, seguida por una recepción en la residencia de los Fernández Salazar en el Reparto Miramar.

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